Y no voy a hundirme justo ahora.No voy a darle el placer a la gente que me quiere ver abajo de hundirme. Todas las lágrimas que tengo ganas de sacar se van a convertir una a una a sonrisas.
Cada persona tiene su historia, su tejado y sus materiales de los que está hecho y eso hay que saber respetarlo, pero es muy fácil hablar, ¿eh? y muy crudo hacerlo y ponerte en la piel de la otra persona.
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