Y allí te encuentro siempre,
allí donde siempre ocurre
y en la realidad nunca pasa,
allí donde eres eterno.
Allí,
donde por horas
maquino historias
junto a tus ojos y manos,
que son como hojas
en su justo medio.
Allí donde las mentiras
se hacen realidad
y están envueltas
en un dulce dolor.
Y allí te encuentro siempre,
allí donde existes
y eres carne y alma
de la nada.
Allí donde sólo eres
un bonito y anhelado
pensamiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario