Mil rosas hacían falta
para que volviese el deseo.
Ese mismo
que me quitaba el sueño
y me hacía soñar a deshoras.
Ese mismo
que alzaba mi vuelo.
Pobres personas
que no saben que significan esto.
Pues están viviendo
sin saber el mejor secreto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario