sábado, 21 de marzo de 2015

Y otra más.

Sabiendo que eras motivos de muchos de mis estados, quise decir que no, por una extraña causa. Era tan fuerte lo que nos unía que todo lo demás se quedaba pequeño a corto plazo. No quería quemarme y me sentía en riesgo de abrasión. Puse la mano más de la cuenta, pero tranquilo, fue mi culpa. Aún así no quise quitar mi sonrisa del rostro, pues sabía perfectamente que era lo mejor. Era lo mejor para quitarle la respiración a alguien. Era lo mejor que podía haber pasado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario