Ella tenía la mente llena de ideas. Tenía cálida su mente de pensamientos lejanos y cercanos, y de futuros a su lado.
Él sólo tenía el frío del invierno en sus manos. A flor de piel.
Ella se convertía en niña cuando estaba a su lado.
Él sólo esperaba recibir.
Ella hacía nacer la ilusión en cualquier rincón.
Él apagaba y mantenía sumergida cualquier esperanza de cambiar su vida.
Eran dos estrellas de luces diferentes en un mismo cielo.
jueves, 13 de agosto de 2015
Mercantes.
Me dejas soñar y levantar a la vez que tu sombra me da golpes una y otra vez.
Intentas amenizar el dolor con tus palabras, que son cuchillos.
Intentas empaparte de mis pensamientos, pero nunca te diste cuenta que las personas son como los libros, tienen un contenido único.
Intentas amenizar el dolor con tus palabras, que son cuchillos.
Intentas empaparte de mis pensamientos, pero nunca te diste cuenta que las personas son como los libros, tienen un contenido único.
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