Y yo creía que más confusa no podría estar y va el destino y te aprieta las tuercas flojas.
Crees que con lo que abarcas en tu cabeza, no vendrá más cosas, porque no crees que algo más te pueda afectar. En cambio, llega un hecho más, que te hace cambiar de parecer.
Te aprieta y es un peso más que añadir; pensando que eres de plomo, te desplomas; pensando en todo, no crees en nada. Así terminas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario